Perdemos demasiado tiempo intentando saber sobre los demás, cuándo en realidad no nos conocemos ni a nosotros mismos. Hasta el mismo autor de estas palabras tiene la insensatez de no aplicarselas.
Y es que, que más da lo que cuente de mí, si cada persona contará una historia distinta hacia mi persona, eso sí, la importancia de esas opiniones variarán dependiendo de los labios en que salgan.
Uno siente que ha perdido gran parte de su vida, sin poder remediarlo, incluso cooperando en tal perdida, pero que de momento no se arrepiente del tiempo malgastado, y se que me arrepentiré (carajo) que hipocrésía.
Si quereis saber algo sobre mí, seré breve y poco exacto:
VIVO EN OTRO MUNDO.
Que será, será...
Animal de compañía